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SR. ALCALDE DE
BERMEO. (Vizcaya)
Barcelona 17 de Noviembre de 2.009
Distinguido Sr. Alcalde
Le remito esta carta con el deseo de agradecerle a Vd. y al innumerable colectivo de habitantes de su querida Ciudad, que han conseguido con esfuerzo y tenacidad exportar nuestra querida lengua española por tierras lejanas del Indico y demás territorios de ultramar.
Hace unas semanas tuve la oportunidad, después de volar casi trece horas seguidas, llegar a Anantanarivo y de allí a más de otra hora de avión, a la famosa ciudad de Ansiranana (famosa porque en Barcelona nadie la conoce pero que sin duda en Bermeo si).
Después de acariciar el sol dulcemente mi piel por la mañana, me dirigí a altas horas de la noche al final de la Avenida Colbert donde se ubica un Bar de perfumes colores y sabores diversos, acompañados de una música afro-malgache exquisita.
Nada más entrar observo como si fuera yo una presa de caza, que se me planta una hermosa chica negrita y me dice con un tono jocoso "Hola como estas??". Me quedé mirándola y le respondí. "Muy bien y tú?" Me contestó "Bien gracias". Al poco rato otra amiga se acercó y de nuevo me preguntó con acento también de boca abierta forzada "Hola cómo estás?". Les pregunté si habían estudiado español en la escuela y me contestaron que no. Caramba! les dije, y donde habéis aprendido español pues?. Me dijeron las dos al mismo tiempo "con el novio".
Sorprendido les dije vuestro novio es español?. Me dijeron es de Bermeo . De Bermeo?? Les dije. Me dijeron sí y que la otra que estaba embarazada, sentada en la mesa, también el padre de la criatura, era de Bermeo.
No podía creer que en una ciudad como aquella situada al extremo norte del país, casi inaccesible por carretera, con un índice de comprensión del francés muy limitado desarrollaran un vocabulario español, con una perfección casi total. La escena fue aumentando de actores hasta el punto de que entre otras, había una muchacha alta y muy linda, por cierto, y me comentó que estuvo en Bermeo, pero que la mamá de su novio no le gustaban con la piel tan oscura. Ella me miraba y me decía "yo no tengo la culpa de tener la piel de mi tierra" "Soy de Madagascar!". Le tuve que decir que tenía toda la razón y que si por culpa de eso no se podía casar con su novio que no se preocupara, que con lo bonita que era y la vida social tan activa que llevaba ya le aparecerían otros novios. (todavía, después de estar hablando durante casi media hora, creo que no entiende que su novio la quiera tanto y que la madre del novio no quiera una chica tan oscurita para su hijo)
Al día siguiente pude conocer en persona a varios de los profesores de lengua española en la discoteca del pueblo, que sin dudarlo conversaban con su acento típico, con las muchachas que les acompañaban y entre risa y risa, trago y trago y algún que otro toque de mano en el lugar adecuado, conseguían la penetración de nuestra lengua por aquellos rincones de mundo.
Y recordaba como en antaño en mi ciudad cuando yo era muy joven, llegaban los marines del ejército americano a los bares del final de las Ramblas y hablaban con las señoritas en Inglés, y ahora entiendo también porque sucedía. Y es que cuando uno se planta con aquello de que el esfuerzo para entenderse lo haga el otro, al final el otro es quien hace el esfuerzo para entender, aunque sea dentro de su tierra.
Magnífica la actuación de esos marineros de Bermeo, algunos quizás, marineros del Alakrana protegido por nuestra Patria, y que han conseguido que las chicas de Ansiranana aprendan un perfecto español, sin el Instituto Cervantes, porque claro, si no lo aprenden no pueden entrar en la vida social del español.
Así se hace!.
BERMEO. (Vizcaya)
Barcelona 17 de Noviembre de 2.009
Distinguido Sr. Alcalde
Le remito esta carta con el deseo de agradecerle a Vd. y al innumerable colectivo de habitantes de su querida Ciudad, que han conseguido con esfuerzo y tenacidad exportar nuestra querida lengua española por tierras lejanas del Indico y demás territorios de ultramar.
Hace unas semanas tuve la oportunidad, después de volar casi trece horas seguidas, llegar a Anantanarivo y de allí a más de otra hora de avión, a la famosa ciudad de Ansiranana (famosa porque en Barcelona nadie la conoce pero que sin duda en Bermeo si).
Después de acariciar el sol dulcemente mi piel por la mañana, me dirigí a altas horas de la noche al final de la Avenida Colbert donde se ubica un Bar de perfumes colores y sabores diversos, acompañados de una música afro-malgache exquisita.
Nada más entrar observo como si fuera yo una presa de caza, que se me planta una hermosa chica negrita y me dice con un tono jocoso "Hola como estas??". Me quedé mirándola y le respondí. "Muy bien y tú?" Me contestó "Bien gracias". Al poco rato otra amiga se acercó y de nuevo me preguntó con acento también de boca abierta forzada "Hola cómo estás?". Les pregunté si habían estudiado español en la escuela y me contestaron que no. Caramba! les dije, y donde habéis aprendido español pues?. Me dijeron las dos al mismo tiempo "con el novio".
Sorprendido les dije vuestro novio es español?. Me dijeron es de Bermeo . De Bermeo?? Les dije. Me dijeron sí y que la otra que estaba embarazada, sentada en la mesa, también el padre de la criatura, era de Bermeo.
No podía creer que en una ciudad como aquella situada al extremo norte del país, casi inaccesible por carretera, con un índice de comprensión del francés muy limitado desarrollaran un vocabulario español, con una perfección casi total. La escena fue aumentando de actores hasta el punto de que entre otras, había una muchacha alta y muy linda, por cierto, y me comentó que estuvo en Bermeo, pero que la mamá de su novio no le gustaban con la piel tan oscura. Ella me miraba y me decía "yo no tengo la culpa de tener la piel de mi tierra" "Soy de Madagascar!". Le tuve que decir que tenía toda la razón y que si por culpa de eso no se podía casar con su novio que no se preocupara, que con lo bonita que era y la vida social tan activa que llevaba ya le aparecerían otros novios. (todavía, después de estar hablando durante casi media hora, creo que no entiende que su novio la quiera tanto y que la madre del novio no quiera una chica tan oscurita para su hijo)
Al día siguiente pude conocer en persona a varios de los profesores de lengua española en la discoteca del pueblo, que sin dudarlo conversaban con su acento típico, con las muchachas que les acompañaban y entre risa y risa, trago y trago y algún que otro toque de mano en el lugar adecuado, conseguían la penetración de nuestra lengua por aquellos rincones de mundo.
Y recordaba como en antaño en mi ciudad cuando yo era muy joven, llegaban los marines del ejército americano a los bares del final de las Ramblas y hablaban con las señoritas en Inglés, y ahora entiendo también porque sucedía. Y es que cuando uno se planta con aquello de que el esfuerzo para entenderse lo haga el otro, al final el otro es quien hace el esfuerzo para entender, aunque sea dentro de su tierra.
Magnífica la actuación de esos marineros de Bermeo, algunos quizás, marineros del Alakrana protegido por nuestra Patria, y que han conseguido que las chicas de Ansiranana aprendan un perfecto español, sin el Instituto Cervantes, porque claro, si no lo aprenden no pueden entrar en la vida social del español.
Así se hace!.
Por lo demás felicitarle a Vd. como representante de ese colectivo y del que sin duda me siento orgulloso de haber conocido en tal jocosa velada.
Un abrazo
Un abrazo
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